13 septiembre 2012

Clara Schumann


El 13 de Septiembre de 1819 nació en Leipzig, Alemania, la pianista más importante del siglo XIX, Clara Josephine Wieck. (Clara Schumann) considerada por el público europeo tan buena como Franz Liszt o Sigismund Thalberg.

Clara con 15 años
Clara fue hija de Marianne y Friedrich Wieck. Su padre estudió teología en la Universidad de Wittenberg y se estableció en Leipzig alrededor de 1814. Allí enseñó piano y estableció un negocio de venta y préstamo de música y pianos y de reparación del instrumento. Rápidamente adquirió una reputación de experto profesor de piano. La madre de Clara, Marianne Wieck, era hija y nieta de músicos: su padre había sido cantor y su abuelo, un reconocido flautista, compositor y fabricante de flautas. Marianne estudió piano con Friedrich Wieck y se casaron en 1816. Una dotada música, apareció como solista en piano y como soprano en la Gewandhaus de Leipzig. Además ayudó a su esposo en su negocio, enseñó piano, y dió a luz cinco hijos en los ocho años que estuvo casada con Wieck. La pareja se separó en 1824 y un divorcio fue otorgado a los pocos meses. Ya que tanto Clara como sus hermanos legalmente eran considerados propiedad de su padre, continuaron bajo su custodia. Su madre se casó con Adolph Bargiel, un músico con el que había estudiado y se trasladaron a Berlín; el contacto con su hija se mantuvo a través de la correspondencia y ocasionales visitas.

Friedrich Wieck
Aunque la educación general de Clara fue escasa, su formación musical fue superior: estudió piano con Wieck, religión y lenguajes (bajo su supervisión), además de violín, teoría, armonía, orquestación, contrapunto, fuga y composición con los mejores profesores de Leipzig, Dresden y Berlín; asistió a cada concierto, ópera y drama importante presentado en Leipzig; y copió las cartas de Wieck en su diario, así aprendió como manejar los asuntos económicos de una carrera musical. Hasta los 19 años, Wieck dirigió su educación y su carrera, acompañándola en sus giras en Alemania, Austria y París. En su diario de vida anotó el repertorio y conciertos y la vida musical de los años 1830.

Clara Wieck se presentó en el Gewandhaus en Leipzig cuando tenía nueve años, debutó como solista allí a los 11, se presentó en París cuando tenía 12 y cautivó al público de Viena cuando tenía 18 años. Fue nombrada Virtuoso de Cámara de al Corte Austriaca y miembro honorario de la Gesellschaft de los Amigos de la Música. La joven prodigio conoció, tocó y fue admirada por los músicos y celebridades más importantes de aquellos días incluyendo a Goethe, Paganini, Louis Spohr, y jóvenes músicos como Chopin, Liszt y Mendelssohn.


Aunque su padre fue muy duro y déspota, hasta cruel en algunas ocasiones, su rol como mentor de Clara y agente no puede minimizarse y ella lo reconocía frecuentemente. En una carta de 1894, escribió:
“Mi padre tuvo que aguantar que lo llamaran tirano; sin embargo, yo todavía le agradezco por ello cada día; le agradezco por la frescura que todavía permanece en mi vejez (al menos en mi arte). También fue una bendición para mí que fuera tan estricto, que me reprendiera cuando lo merecía, ya que al hacerlo, evitó que me convirtiera en una arrogante debido a las alabanzas que el mundo me entregaba. ‘A veces, el reproche fue amargo, pero aún fue bueno para mí! “

Friedrich Wieck, Robert y Clara
Después de una legendaria batalla legal con su padre, quien rehusaba consentir su matrimonio, Clara Wieck y Robert Schumann, a quien conocía desde su niñez, se casaron en 1840. En aquel tiempo, él era un músico relativamente desconocido mientras ella era una pianista de reputación internacional. Los Schumann se mudaron primero a Leipzig y luego a Dresden y Düsseldorf. Entre 1841 y 1854 tuvieron ocho hijos: Marie, Elise, Julie, Emil, Ludwig, Ferdinand, Eugenie, Felix, sin embargo, Clara continúo tocando, componiendo y enseñando. Su esposo, sufría una enfermedad mental que había sido motivo de preocupación por muchos años. Intentó suicidarse en 1854 y fue hospitalizado en Endenich, donde murió en julio de 1856. Estando prohibidas por sus doctores las visitas durantes los dos años y medio que estuvo en el sanatorio, Clara pudo verlo durante los últimos días de su vida.

Robert y Clara Schumann en 1847
Después de la muerte de su esposo, Clara reanudó sus giras de concierto, ya no como una jovencita glamorosa sino como una solemne maestra del arte. Vestida de negro, sin sonreír y en presentaciones serias, con 37 años, se dedico a mantener la memoria y música de su esposo.
El matrimonio de Robert y Clara fue una rara asociación: los dos músicos estudiaban las partituras juntos, leían poesía para posibles presentaciones; ella arreglaba varias de sus obras instrumentales para piano y actuaba en los ensayos en los grupos que él dirigía. A través de las giras de concierto en Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Suiza, Rusia, Inglaterra, las obras de Robert Schumann se dieron a conocer en el mundo musical. Sin excepción, Clara estrenó cada obra que él escribió para o con piano; y casi todas sus obras orquestales fueron presentadas en conciertos en los cuales ella actuó como solista.

En 1878 Clara Schumann se convirtió en la principal profesora de piano en el Conservatorio Hoch en Frankfurt, sin embargo, no abandonó su carrera como intérprete. Su presencia atraía estudiantes de todo el mundo y especialmente de Inglaterra, donde era una intérprete inmensamente popular. Clara realizó su última presentación pública como pianista en 1891, pero continuó enseñando hasta su muerte en 1896.
La vida de Clara Schumann es una de triunfo musical y tragedia personal. El divorcio de sus padres y la posterior perdida de su madre en su temprana niñez, la amarga lucha con su padre por su matrimonio, la enfermedad mental y muerte de su esposo, la enfermedad mental de uno de sus hijos, que fue internado en una hospital mental por más de 40 años, y la pérdida de cuatro hijos antes de ella, todas dejaron una marca en su carácter y personalidad. Mantuvo a sus hijos y nietos trabajando incesantemente, actuando como agente y empresario de sus propios conciertos.

Joseph Joachim y Clara Schumann
Pauline Viardot, Jenny Lind, Félix Mendelssohn y especialmente Joseph Joachim y Johannes Brahms se encuentran entre sus socios musicales. Los Schumann conocieron a Brahms poco después de la hospitalización de Robert y se convirtieron en amigos de por vida. Ella le ayudo a avanzar en su carrera al tocar sus obras cuando era un joven y desconocido y él, en agradecimiento, le ayudó con sus decisiones familiares, carrera, composición y edición.

Clara Schumann fue considerada al par de grandes pianistas como Liszt, Thalberg y Anton Rubinstein y fue señalada como la Reina del Piano de Europa. Tuvo una brillante carrera por más de 60 años, y su ejecución fue caracterizada por una técnica magistral, bello tono y espíritu poético. Debido a su reputación y largos años sobre el escenario, tuvo una gran influencia en la vida concertística y pianística del siglo XIX. Durante su juventud, fue uno de los pocos pianistas en ejecutar música de memoria, y, con Liszt, una de los primeros pianistas en dar conciertos sola sin acompañamiento de otros artistas. Siguiendo su ejemplo, los conciertos se volvieron más cortos y menos obras eran presentadas para lograr mayor atención a piezas individuales. En sus manos, el recital para piano se convirtió en un evento en el cual la atención del público estaba enfocado en el compositor más que en el virtuosismo del ejecutante.

En una época donde los grandes virtuosos pianistas daban conciertos completos con sus propias obras, Clara presento piezas de Bach, Scarlatti, Beethoven y Schubert a una audiencia acostumbrada a variaciones embellecidas sobre melodías populares u operísticas. Clara Schumann fue una de las primeras pianistas en Europa en presentar la música de Chopin y frecuentemente incluía la de Mendelssohn. Ya que Robert Schumann era el único compositor de música para piano entre sus contemporáneos que no se presentaba en público, ella tomo esta tarea por él, comenzando a los 12 años cuando dió la primera presentación de sus “Papillons”.
El respeto y admiración de los críticos y el público era casi uniforme como se indica en una reseña publicada en Londres cerca del final de su carrera: “Creemos estar en lo correcto al decir que ningún pianista antes ha logrado retener en forma tan poderosa la atención del público por tan largo tiempo... el carácter, intelecto y entrenamiento de la Señora Schumann, la salvó de convertirse en una simple música: aunque durante años se ha reconocido como una exponente de la música de Schumann, también uno escucha sus maravillosas interpretaciones de Bach, Mozart y Beethoven. Por su modestia, la prudencia y el talento que ha alcanzado gradualmente un verdadero triunfo”.


La compositora-pianista fue un reconocido fenómeno a comienzos del siglo XIX. En su primer concierto como solista en la Gewandhaus de Leipzig, la joven Clara Wieck de 11 años tocó sus propias 'Variaciones sobre un Tema Original', así como obras de Herz, Kalkbrenner y Czerny. Durante todos sus años de juventud, sorprendió al público y a la crítica tanto por sus composiciones como por su ejecución instrumental. Casi todos los conciertos que dio durante la década de 1830 incluían una o más obras de su autoría y a menudo también improvisaciones, una habilidad que se esperaba de todo solista a comienzos del siglo XIX.

Gewandhaus en Leipzig
Comenzando con sus “Cuatro polonesas, Op.1” en 1831, casi todas sus obras fueron publicadas y recibieron una favorable crítica. En ellas utiliza atrevidas armonías, modulaciones innovadoras, libertad en los ritmos y géneros que escogió, sus composiciones reflejaban las nuevas tendencias de aquellos días y se asemejan a las obras de otros compositores jóvenes de la nueva escuela romántica, como Robert Schumann, Mendelssohn y Chopin.

Una de sus obras maestras de su periodo de juventud en su “Concierto para piano, Op.7” dedicado al compositor Louis Spohr, que comenzó a la edad de 13 años y fue estrenado tres años después en la Gewandhaus de Leipzig bajo la dirección de Mendelssohn. Es una obra dramática e innovadora, un registro de su propio virtuosismo y de su independiente pensamiento musical. Aunque Robert Schumann alentó la actividad compositiva de su esposa y contactó a editores para ella, su trabajo creativo tenía prioridad sobre el de ella, y durante muchos años su composición y práctica fueron relegadas a horas en que su marido no se vería perturbado.

Uno de los pianos de los Schumann
A pesar de sus obvias dotes, dejó de componer tras la muerte de Robert (aparte de una marcha compuesta por el aniversario de un amigo en 1879); las razones de ello han sido objeto de constante especulación. A lo largo de su vida, llevó diarios, en los que anotó todas las lecciones paternas, entre otras cosas, y más tarde, lo escribió conjuntamente con Robert. El día después de la boda Robert regaló a Clara un diario por su cumpleaños, el que escribieron conjuntamente durante unos siete años, obra de importante valor histórico para conocer tanto su relación como su obra. Clara y Robert Schumann compartieron muchas cosas de su vida y de su música, que era para ambos parte fundamental de su existencia. La pareja escribió un conjunto de canciones, que Robert publicó ocultándoselo a Clara para presentárselas en su primer aniversario de matrimonio. Así, de las “12 canciones del Op. 37” de Robert Schumann, tres son de Clara.

La carrera de Clara continuó en los más altos niveles profesionales hasta pocos años antes de su muerte. Realizó alrededor de cuarenta giras de conciertos por el continente europeo y en todos lados era recibida con los más altos honores. Fue una profesional en el sentido económico también: cobraba dignamente, igual que los otros virtuosos de la época, pues fue por mucho tiempo el único soporte de la familia. Su música fue el consuelo de Clara: Una carrera de 60 años, la enfermedad de Robert y sus intentos de suicidio, la muerte de cuatro de sus ocho hijos.

Hasta el final de sus días contó con el apoyo y la amistad de Johannes Brahms. La correspondencia entre ambos aporta también interesantes notas acerca de la vida musical de la época y de sus carreras. Brahms también se inspiró en ellas para alguna de sus composiciones. Brahms siempre se sintió fascinado por la personalidad de Clara (afectuosa y fiel), y estaba completamente convencido de su genialidad. En carta a un amigo, Brahms escribe: "He enseñado a Clara mi sinfonía: me ha sugerido algunos cambios que pienso respetar. Mi estima por ella es infinita"
En 1878, se celebraron los 50 años de la carrera de Clara con conciertos en el Gewandhaus de Leipzig, donde había empezado. El programa lo componían sólo obras de Robert Schumann. Sus problemas físicos se iban agravando: el reumatismo para el que fue tratada con opio, curas en balnearios, masajes...

En Marzo de 1896, Clara Schumann sufrió un ataque. Su amigo Johannes Brahms canceló sus vacaciones en Italia. En su lecho de muerte, su nieto Ferdinand interpretó para ella una obra de Schuman, la última música que escuchó. Murió el 20 de mayo de 1896 en Fránfort del Meno. Brahms se ocupó del funeral. El murió once meses después. Tras el fallecieminto de Clara, su reputación como pianista y maestro se mantuvieron, sin embargo sus composiciones fueron ignoradas, aunque el interés en su trabajo creativo revivió en la década de 1970 cuando las primeras grabaciones comenzaron a aparecer. Desde entonces, la discografía de su obra ha crecido a más de 100 grabaciones, ediciones de obras publicadas y no publicadas previamente han aparecido, y las emisiones y los conciertos de las composiciones de Clara Schumann, han aumentado.

Obras destacadas:
- “Nocturno en Fa mayor Op. 6 Nº 2” (Bart Van Oort, piano)
- “Piano concierto en La menor”, Op. 7 – 1/3 Allegro Maestoso2/3 Andante, 3/3 Finale: Allegro non troppo  (Veronica Jochum & Bamberg Symphony & Joseph Silverstein. Violonchelo solo: Colin Carr)
- “Scherzo nº 1, Op.10” (Michael Ponti, piano)
- “Romance en La” Op. 11 (Trio Dafne)
- “Complete Songs”, "Beim Abschied" (soprano Dorothea Craxton, fortepiano Hedayet Djeddikar)


- Lied "Warum willst du and're fragen ?" Op. 12 No. 3 (Hélène Grimaud & Anne Sofie von Otter)
Pourquoi en interroges-tu d'autres Qui ne pensent pas à t'être fidèles ?
Ne crois rien, hormis ce que te disent Ces deux yeux-là !
Ne crois pas les gens, Ne crois pas ta propre imagination ;
Tu ne dois pas plus interpréter mes actes, Regarde seulement ces yeux !
Ta bouche tait-elle tes questions, Ou son silence témoigne-t-il contre moi ?
Quoi que puisse proférer ma bouche, Vois mes yeux... Je t'aime !
Quoi que puisse préférer ma bouche, Vois mes yeux... je t'aime !

- “Quatre Visions Fugitives, Op. 15” (Michael Ponti, piano)
- “Preludio y Fuga, Opus 16” (Jozef De Beenhouwer)
- “Sonata de piano en Sol menor” (Jozef De Beenhouwer, piano)
- “Soirées musicales” (Jozef De Beenhouwer)
- “Trío para violín, violoncelo y piano Op. 17 “ I. Allegro moderato  II. Scherzo, Tempo di menuetto  III. Andante  (Gelius, Krstic & Haack)
- “Variaciones sobre un tema de Robert Schumann Op 20”
- “Romance para oboe y piano” Op. 22” (Wanchen Hsieh & Kiai Nara)

8 comentarios:

  1. Lástima que tan hermoso y esmerado resumen no reciba comentarios. Mis más sinceras felictaciones...

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  2. Está muy bonita la biografía y bien redactada, sobre todo el reconocimiento a los valores humanos y artísticos de nosotras las féminas. ¡Felicitaciones a quien hace posible que las buenas permanezcan siempre en el recuerdo de los demás!

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  3. Que bonito resumen es Genial

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  4. Hola!! les recomiendo leer "La música para Clara" de Elizabeth Subercaseaux(lo adoro)y es un buen complemento para este resumen.
    >w<3 que tengan un buen día.

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  5. Un trabajo genial muy elaborado y con información muy útil.
    Te enlazo desde mi página: https://laperroverde.com/2017/09/13/clara-wieck/

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  6. 1.000 puntos màs para ustedes amigos. Excelente trabajo. Todos los días estoy pendiente y yodos los días se enriquece mi cultura musical. Todos los días aprendo màs y màs. Un verdadero banquete. Una vez màs gracias.Felicitaciones y sigan adelante.

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